viernes, 17 de febrero de 2017

LAGUNA DE YAHUARCOCHA ( Ibarra, Ecuador ). Ibarra turismo

 La laguna de Yahuarcocha es una laguna de origen glaciar situada en la parroquia El Priorato, a 3 kilómetros al norte de la ciudad de Ibarra, en el centro-este de la provincia de Imbabura, Ecuador.
Se encuentra a 2180 m.s.n.m. en un valle entre dos grandes volcanes, el volcán Imbabura y el volcán Cotacachi.
La laguna tiene una antigüedad mínima de 12.000 años. En la actualidad, su espejo de agua es de 257 hectáreas con un perímetro navegable de 7.970 metros, y una profundidad máxima de 8 metros.
Está considerada como laguna eutrófica ya que sus aguas son ricas en nutrientes, lo que facilita la proliferación de las algas.
Antes de la llegada de los Incas era conocida como Caranguecocha por el pueblo Carangue (hoy Caranqui).
En 1.487 los Caranquis iniciaron una terrible y sangrienta batalla que culminó con el triunfo del Inca Huayna Cápac. Una vez declarada la victoria ordenó matar a todos los hombres capaces de tomar las armas. Murieron más de 30.000 hombres y sus cadáveres, arrojados a la laguna, tiñeron de rojo las aguas. La laguna apareció entonces a la vista de los indios como un mar de sangre, y la llamaron Yahuarcocha, que deriva de las raíces quichuas Yahuar “sangre” y Cocha “lago”, y significa “Lago de Sangre”.
Yahuarcocha estuvo a punto de ser eliminada del paisaje por los conquistadores. En 1.584 los agustinos intentaron desaguar la laguna para sembrar árboles de Castilla. Afortunadamente, este proyecto no llegó a concretarse.
Existe gran variedad de flora a orillas de la laguna. Especies como Acacia sp., Persea americana, Pisum sativum, Agave americana, Bacharis floribunda, Scirpus sp., Sida rombifolia, Thypa sp., Eucaliptus globulus, Inga edulis, Ricinus comunis, Euphorbia cestrifolia, Eichomea crassipess, Plantago mayor, Zea mays, Schinus molle, Mimosa quitensis, Juglans neotropica, Salix sp., Croton wagnerii, Solanum tuberosum, Erithrina edulis, Penisetum clandestinum, Scirpus totora, Trifolium repens, Opuntia sp., Cereus sp.
La fauna de la zona la componen pequeños peces, lagartijas, sapo verde, raposa, conejo. Se pueden observar aves como el Zambullidor Piquipinto, Cerceta Andina, Garza Nocturna, Cernícalo Americano, Focha Andina, Tórtola Orejuda, Mirlo Grande, Golondrina Azul y Blanca, Pato Andino, Garcilla Estriada, Águila Pechinegra, Gaviota Andina, Rascón Ecuatoriano
Fuente : http://www.lageoguia.org



lunes, 13 de febrero de 2017

AVES EXÓTICAS ( y III ) Monoapp. ( Hangzhou , China )

Dedicada a Justa








 EL COLOR DE LOS PÁJAROS
 Cuento tradicional de oriente ( resumido )

Al principio de los tiempos todos los pájaros eran de color marrón, sólo se diferenciaban en el nombre y la forma. Pero sintieron envidia de los colores de las flores y decidieron que llamarían a la Madre Naturaleza para que les cambiara de color. Ella estuvo de acuerdo, pero les puso una condición: tendrían que pensar muy bien el color que cada uno quería porque solamente podrían cambiar una vez. 

La encargada de comunicar la noticia por todo el planeta fue el Águila: 

—Aviso a todos los pájaros;reunión con la Madre Naturaleza para cambiar de color la próxima semana en el Claro del Bosque —gritaba mientras volaba. 
Los pájaros pasaron una semana muy nerviosos, pensando cuál sería el color que iban a elegir. Llegado el gran día, todos se reunieron muy alborotados alrededor de la Madre Naturaleza. La primera que se decidió fue la Urraca: 

— Quiero ser negra con algunas plumas de tono azul cuando les dé el sol, blanco el pecho y blanca la punta de las alas. 
La Madre tomó su paleta y la coloreó, mientras el resto de los pájaros comentaban lo elegantes que eran los colores elegidos por la Urraca. 

El Periquito fue el siguiente en elegir: 

—Yo quiero manchas blancas, azules y amarillas por todo el cuerpo. Todos estuvieron de acuerdo en que esos colores le favorecían mucho. 

El Pavo Real se acercó contorneándose y con su voz chillona pidió: 

—Para mi hermosa cola quiero colores que se vean desde muy lejos: azules, verdes, amarillos, rojos y dorados. 

Los demás pájaros sonrieron ya que conocían lo presumido que era el Pavo Real. 

El Canario se acercó veloz: 

—Como me gusta mucho la luz, quiero parecerme a un rayo de sol. Píntame de amarillo. 

El Loro llegó chillando: 

—Para que el resto de los animales me puedan ver, quiero que me pongas los colores más llamativos de tu paleta. 

Todos pensaron que era muy atrevido al elegir esos colores, pero el Loro se alejó muy contento. 

Poco a poco, el resto de los pájaros fueron pasando por las manos de la Madre Naturaleza. 

Cuando los colores de la paleta se habían acabado y los pájaros lucían orgullosos sus nuevos vestidos, ella recogió sus utensilios de pintura y se dispuso a volver a su hogar. Pero de repente una voz le hizo volver la cabeza. Por el camino venía corriendo un pequeño Gorrión: 

—Espera, espera, por favor —gritaba—, todavía falto yo. Estaba muy lejos y he tardado mucho tiempo en llegar volando. Yo también quiero cambiar de color. 

La Madre Naturaleza le miró apenada: 

—Ya no quedan colores en mi paleta. 

—Bueno, no pasa nada —dijo el Gorrión tristemente mientras se alejaba cabizbajo por el camino—, de todas formas el color marrón tampoco está tan mal. 

—Espera —gritó la Madre Naturaleza—, he encontrado una pequeña gota de color amarillo en mi paleta. 

El Gorrión se acercó corriendo muy contento. La Madre Naturaleza mojó su pincel en la gota y agachándose tiernamente le pintó una pequeñísima mancha en la comisura del pico. 

Por eso, si te fijas detenidamente en los gorriones, podrás descubrir el último color que la Madre Naturaleza utilizó para colorear a todas las aves del mundo.







viernes, 10 de febrero de 2017

MONUMENTOS NATURALES DE EXTREMADURA ( III ) MINA LA JAYONA ( Fuente del Arco, Badajoz )

  MINA LA JAYONA
La Mina La Jayona constituye un ejemplo de explotación minera abandonada, cuya recuperación ambiental ha generado un hábitat singular de gran interés geo-ecológico y de una belleza casi mágica que le ha valido el reconocimiento de Monumento Natural.
La mina estuvo activa entre 1900 y 1921, y llegaron a trabajar más de 400 personas. 
Sin parecerse a nada conocido, la mina de La Jayona reúne las características propias de los roquedos verticalizados.  Las condiciones de luz, humedad y vegetación de los desfiladeros fluviales,  y la fauna y la flora de los ecosistemas mediterráneos propios de Extremadura. Hay que tener en cuenta que las condiciones del interior de la mina son bastante diferentes a las condiciones del exterior. Dentro de la mina existe un microclima propio.
Desde principios de siglo hasta pasados los años 20, pozos, socavones y galerías fueron dando forma a lo que hoy se presenta como un espectacular vaciado. La extracción se realizaba siguiendo la veta, la mayor concentración de mineral de hierro, no había un plan de explotación prefijado. 
A medida que se avanzaba en la extración se dejaban columnas de roca a modo de refuerzo, para poder acceder por ejemplo a niveles más bajos en busca del mineral.  En  los restos de la mina se pueden encontrar mineralizaciones metálicas de todo tipo: planos de fallas con estrías, milonitas asociadas... deformaciones estructurales de diferente origen y escala.
La mina está dividida en cuatro niveles, tres de ellos por debajo del nivel de superficie y formados a su vez por pasadizos y galerías, alrededor del hueco central en el que se pueden apreciar restos de las construcciones utilizadas por los mineros.
La vegetación actual de Sierra de La Jayona, es el resultado de la reciente historia minera, pero sobre todo agrícola y ganadera, por lo que gran parte de los encinares han sido destruidos, transformados en dehesas o roturados para el cultivo.
El cultivo del olivar cubre toda la umbría de Sierra Jayona.
Sin embargo, donde mayor espectacularidad y relevancia adquiere la vegetación es en el interior de la Mina, donde las especiales condiciones ambientales que reinan en ella, originan un ambiente más sombrío, más fresco y de mayor humedad que en el exterior.
Esto, junto a la presencia permanente de agua en el fondo del hueco central, origina un microclima específico que ha permitido la colonización por la vegetación riparia del fondo y de los paredones de la mina, comportándose en algunos casos como flora rupícola (propia de acantilados y zonas rocosas).
En cuanto a la fauna, en la mina y su entorno están representados hasta seis biotopos diferentes, entre los que destaca el cavernícola que representa al interior de cavidad minera de la Jayona. Destacan las aves de pequeño tamaño que anidan en las oquedades: vencejo, avión, golondrina.. Y murciélagos como los de herradura y los de cueva cuyo hábitat está en las galerías más profundas.

El resto de los biotopos corresponden a monte mediterráneo, medio ribereño, roquedos y construcciones abandonadas, en los que se concentran una gran variedad de especies.
Fuente : viajarporextremadura.com


martes, 7 de febrero de 2017

MONUMENTOS NATURALES DE EXTREMADURA ( II ). LOS BARRUECOS ( Malpartida de Cáceres ) Artesanal

   LOS BARRUECOS

El espacio natural de Los Barruecos se encuentra a pocos kilómetros de la ciudad de Cáceres, en el término municipal de Malpartida de Cáceres. 
Fue declarado Monumento Natural en 1996 con el objetivo de proteger la geología especial de la zona, así como la flora, fauna y los restos arqueológicos que se encuentran en Los Barruecos. 
La zona forma parte de la penillanura de Cáceres, es un espacio relativamente plano sin apenas elevaciones, que se caracteriza por la proliferación de los grandes bolos graníticos. El nombre viene precisamente de berrueco, un berrueco es una gran roca de granito aislada y un berrocal es una zona con gran cantidad de berruecos (bolos graníticos)
El otro elemento fundamental de Los Barruecos es el agua, las grandes charcas alimentadas por arroyos que forman parte de la cuenca del río Salor, en el que desembocan unos kilómetros más al sur.
Algunas de estas charcas se generan de forma natural a partir de las lluvias de otoño y primavera, pero el volumen de agua principal (charca del Barrueco de Abajo) se corresponde con la represa del antiguo Lavadero de Lanas, situada en la parte oeste de Los Barruecos, que retiene las aguas del Arroyo del Tocón. 
Más al oeste de esta charca podemos ver otras 3 pequeñas represas sobre el Arroyo del Lugar, que son visibles desde el camino de acceso principal que nos lleva desde Malpartida de Cáceres al Museo Vostell Malpartida y también junto al centro de interpretación (charca de El Molinillo). En la parte oriental de Los Barruecos encontramos otra gran charca sobre el arroyo del Tocón, conocida como charca del Barrueco de Arriba.
Las aguas embalsadas forman un hábitat ideal para la fauna asociada a los lagos y sus orillas. Y los bolos graníticos constituyen una defensa natural para muchas especies.
Podemos encontrar multitud de aves acuáticas (ánades reales, garzas y garcillas..) y pequeñas rapaces (águilas calzadas, aguiluchos cenizos, milanos..). Además hay que tener en cuenta que el espacio natural de Los Barruecos se encuentra situado entre dos grandes ZEPAS (Zona de Especial Proteccion para Aves): la de la Sierra de San Pedro al oeste y la de los LLanos de Cáceres al este. Muchas aves que anidan y viven habitualmente en esas zonas utilizan Los Barruecos como espacio de caza.
Las rocas y la configuración del terreno son favorables para algunas especies de reptiles, incluyendo al gran lagarto ocelado. En la parte de las charcas podemos ver multitud de galápagos.
En las charcas habitan nutrias y tritones. La especie más representativa del medio acuático es la tenca, un pez adaptado sobre todo a las aguas tranquilas de estanques y embalses. Desde el punto de vista gastronómico la tenca es un pescado muy apreciado en las comarcas del noroeste de la provincia de Cáceres.
Sin embargo, la reina de Los Barruecos es sin duda la cigüeña común. Este espacio natural es ideal para las cigüeñas porque encuentran protección para sus nidos en lo alto de las grandes rocas, y tienen a su disposición agua y abundante alimento.
Al sur de la charca del Barrueco de Abajo se encuentran los restos de una villa romana y un conjunto de tumbas antropomorfas excavadas en las rocas.
En el berrocal situado al este de la charca del Barrueco de Abajo se encuentran los restos del poblado Neolítico. Se pueden contemplar pinturas y grabados rupestres. 
Hay varias rutas de senderismo o itinerarios que nos llevan por los lugares más interesantes de Los Barruecos.
Fuente :viajarporextremadura.com