viernes, 4 de abril de 2014

LOS CAZADORES DE LA NOCHE ( y VI ). BÚHO REAL. Artesanal

Esta última entrada de la serie de  " Los cazadores de la noche " se la quiero dedicar a Javier G ( lanaturalezaquenosqueda.blogspot.com). No creo que haya nadie  que sienta el cariño, la admiración y el respeto que él siente por el Búho real.

     Poema

Antes de todo,¡ gloria a tí Leda !
tu dulce vientre cubrió de seda
el dios. ¡ Miel y oro sobre la brisa !.
Sonaban alternativamente
flauta y cristales, Pan y la fuente.
¡ Tierra era canto, Cielo sonrisa !
Ante el celeste, supremo acto
dioses y bestias hicieron pacto.
Se dio a la alondra la luz del día,
se dio a los búhos sabiduría
y melodía al ruiseñor.
A los leones fue la victoria,
para las águilas toda la gloria
y a las palomas todo el amor.
Pero vosotros sois los divinos
príncipes. Vagos como las naves,
inmaculados como los linos,
maravillosos como las aves.

 Poema " Antes de todo,
¡ gloria a tí, Leda ! " de Rubén Darío


Búho  real
Bubo bubo

La más formidable de nuestras aves de presa nocturnas, el Búho Real  (Bubo bubo ), es un gran pájaro de espléndido plumaje y feroz apariencia que ataca a cualquier animal de pequeño o mediano tamaño, encontrándose en sus nidos presas que verdaderamente sorprenden por ser muchas veces especies que, a su vez, son extraordinariamente feroces y peligrosas.
El plumaje de los adultos es pardo leonado, que con determinados reflejos de la luz del crepúsculo parece a veces amarillo dorado, muy rayado de marrón negruzco. Las partes inferiores son pardo amarillento o rojizo con manchas longitudinales casi negras. La garganta es blanca, lo mismo que parte de la cara alrededor del pico y los ojos, formando con el ligero mostacho una clara X. Sobre la cabeza son muy visibles unas plumas hirsutas situadas a los lados, que se han dado en llamar orejas y que junto con los grandes ojos, de color anaranjado vivo que continuamente miran con ferocidad, dan a este pájaro una verdadera apariencia diabólica. Las fuertes patas rojizas están emplumadas hasta los dedos y finamente punteadas de negro. El pico y las uñas son negros. La cola es corta y está franjeada transversalmente de oscuro, lo mismo que las alas. Las hembras son mayores y más corpulentas que los machos y la diferencia puede ser bien apreciada, aun no observando juntos a los dos adultos.
El Búho Real se posa en actitud erguida y durante el día permanece escondido en una grieta de un roquedo, en la rama de un árbol junto al tronco e incluso en el suelo entre la vegetación. A pesar de su enorme tamaño tiene un vuelo ágil y silencioso apoyado en sus grandes alas, destacando mucho su gran cabeza y cola corta, apareciendo como un verdadero espectro cuando se le ve volar frente a la luna o ante cualquier foco de luz.
Según Vaurie (1965), el grupo bubo comprende un gran número de razas. La variación geográfica en él es muy predominantemente clinal y correlativa con factores climáticos. Los búhos qué habitan más altas latitudes o altitudes son grandes, y como regla general los de regiones más húmedas son más oscuros, más marrones que los que viven en campo abierto o en zonas áridas. Como sucede con otras especies de pájaros, en este búho existe cierta tendencia a poseer en tales áridos hábitats un plumaje menos contrastado, más arenoso, armonizando bien con el medio. En Europa las poblaciones de Bubo bubo son más pequeñas y más pálidas cuanto más al Sur. Las variaciones en el tamaño se muestran en las medidas alares de las diferentes razas: bubo hispanus, 420-450 mm. (prom. 430 mm.) en siete machos y 445-475 mm. (prom. 453 mm.) en ocho hembras; la subespecie bubo bubo de Suecia, por ejemplo, dio para ocho machos 435-460 mm. (prom. 447 mm.) y en dieciséis hembras 460-490 mm. (prom. 471,5 mm.) y la misma raza, pero del occidente europeo 440-480 mm. (prom. 448 mm.) en quince machos y 455-500 mm. (prom. 474 mm.) en trece hembras.
La raza que habita la Península Ibérica Bubo bubo hispanus es similar a la típica subespecie bubo bubo, pero en conjunto su coloración es más pálida, menos pardo rojizo en las partes inferiores y las superiores están también más densamente rayadas. Las medidas arrojan un promedio ligeramente menor. Esta raza vive exclusivamente entre nosotros, pero en el Norte, Cordillera Cantábrica y Pirineos, se acerca mucho a bubo bubo y los ejemplares estudiados en piel no se diferenciaban mucho de la descrita anteriormente, pero sí están menos brillantemente coloreados.
El Búho Real se adapta a vivir en muy variados biotopos. Se dice que puede reproducirse en acantilados costeros y un ornitólogo extranjero asegura haber visto un ejemplar en el Monte Igueldo (San Sebastián). En Iberia es sedentario y no ocupa siempre como general mente se cree, zonas de alta montaña, sino roquedos situados en altitudes medias y casi siempre en la proximidad de bosques. Sorprende a veces encontrarlo u oírlo durante el invierno en lugares de los que está ausente sin duda durante la época de reproducción, pero con frecuencia en estos sitios donde se piensa que no anida, lo hace regularmente durante años sin que los habitantes del lugar se den cuenta de ello, pues para el no especializado en voces de pájaros, su canto, aun no siendo igual, tiene cierto parecido con el del Cárabo Europeo Strix aluco, que sí es especie bien conocida. Probablemente es el más nocturno de todos los búhos, saliendo a volar muy rara vez antes del crepúsculo y aun pocas veces durante él. Cuando caza suele volar sobre los campos y al regresar del monte de madrugada es cuando, además de escuchar su voz, se le puede ver como un águila silenciosa cuarteando lomas y matorrales. En días de luna llena en marzo, pueden observarse volando a gran altura sobre su nicho o cerca del nido tanto el macho como la hembra, haciéndolo regularmente en círculos.
Lo que no parece ofrecer duda alguna es que solamente en zonas o regiones desprovistas de rocas falta el Búho Real. La presencia de esta especie ha sido comprobada a alturas superiores a los 2000 metros, pero hay que pensar que estos son casos excepcionales y la mayoría de las parejas no deben rebasar mucho los 1000 metros.
En función de su gran potencia y tamaño el Búho Real se alimenta de grandes presas, pero no desdeña pequeños mamíferos, ratones y musarañas, lo mismo que diminutos pájaros. En la Península Ibérica diferentes ornitólogos aportan datos sobre restos de presas hallados en nichos de Bubo bubo. Entre ellos, Bernis (1973) da cuenta de la captura de un gato doméstico por un búho que habitaba en zona limítrofe Orense-León. También el mismo ornitólogo examinó un estómago de un ejemplar cazado en Lugo, encontrando en él pelo y huesos de conejo.
Desde noviembre hasta final de enero el Búho Real desarrolla más intensamente su actividad vocal. Cuando en octubre las parejas se establecen en un determinado lugar donde pocos meses después comenzarán la reproducción, el macho canta insistentemente como queriendo significar su posesión. A partir del crepúsculo comienza a escucharse el sonoro y profundo «¡¡juuú!!» que suele durar hasta las 20 horas (solar). La hembra emite sonidos roncos frente al macho, «¡¡úarr!!», pero más a menudo «¡¡kvéck-kvéck!!» y un «¡¡juu-ú!!» en tono más alto que el de su pareja. También un suave pero agudo «¡¡ke-ké-ke!!». Normalmente, el macho canta en intervalos de un minuto o menos. Las emisiones vocales en las primeras horas de la madrugada y en las del amanecer son también muy frecuentes.
Ave de tan gran tamaño y potencia, forzosamente tiene que poseer un territorio muy extenso, que está, además, en función de la abundancia o escasez de las presas. Un macho cazando a 15 km. del nido no debe de ser una observación excepcional. En zonas apropiadas de riscos de montaña de altitud media puede haber en una línea de un kilómetro hasta un máximo de tres parejas. Esta densidad es excepcional ahora en la Península Ibérica, y lugares antes favorecidos por la presencia de búhos reales como las cordilleras centrales y las estribaciones de los Pirineos, mantienen una población muy diseminada. 
A partir del mes de octubre comienzan las parejas a establecerse en sus territorios de cría y, aunque de forma muy ocasional, en días claros pueden ser observados los búhos volando alto en círculos sobre la zona. Las emisiones vocales se intensifican, sobre todo por parte del macho. El lugar elegido para la puesta puede ser un saliente en la roca, no necesariamente protegido por encima; más a menudo una grieta y muy frecuentemente un entrante donde crece un pequeño arbusto. 
El mismo nido no es usado año tras año, sino que el lugar varía, aunque con frecuencia escogen un sitio no muy alejado, a veces a sólo pocos metros y procurando que reúna una casi única condición: que esté naturalmente protegido de la lluvia. El número de huevos varía entre uno y seis, pero estas cifras son extremas y la puesta normal no incluye en general más de tres huevos. Dejados a intervalos de dos o tres días, entre el primero y el último hay por lo menos una semana de distancia. Su forma es elíptica, son blancos y tienen poco brillo. La hembra incuba ella sola por un tiempo no superior a 35 días durante el cual el macho no cesa de cantar en las proximidades. En el crepúsculo caza con preferencia grandes presas que lleva al nido o deposita en una repisa próxima donde la hembra las consume. Al nacer los pollos están cubiertos con un plumón blanco parduzco, corto, pero denso, por todo el cuerpo, incluidas las patas y pies hasta la base de las uñas. El primer mes la hembra cubre los pequeños búhos continuamente. En la quinta semana comienza ella a abandonar el nido y caza en compañía del macho, aportando ambos las presas. A pesar de que los jóvenes son muy voraces, su desarrollo es lento y están sometidos a variados peligros, entre los que no es el menor el morir despeñados, pues a partir del primer mes se muestran muy inquietos, moviéndose mucho por la repisa. Algunos pollos salen del nido a las seis semanas de vida, pero no vuelan. Normalmente se esconden entre las piedras o en las grietas próximas, incluso, si les es posible, cambian de lugar en la repisa, recorriendo muchos metros.
A pesar de que en la Península Ibérica la especie ha disminuido notablemente no existen en la Naturaleza prácticamente más enemigos para el Búho Real que el propio hombre. La puesta es corta, pero la tasa de reproducción resulta alta. ThioIlay comprobó para 28 nidos controlados con pollos, que uno contenía cuatro jóvenes, tres sólo uno, once con tres y catorce con dos; es decir, una media de 2,3 por nido.
No existen datos seguros que puedan dar una idea exacta sobre la mortalidad natural de los búhos reales. Se sabe únicamente que una fracción no despreciable de jóvenes perecen en el nido por hambre, luchas fratricidas y canibalismo, y también a veces, como ya he dicho, de accidentes.
El Búho Real es una especie muy sensible a la abundancia o escasez de la alimentación.
En Europa está distribuida la especie muy desigualmente. Se reproduce desde Laponia, Alemania, Francia central y mediterránea e Iberia hacia el Este por Asia. Falta en las Islas Británicas y en muchas partes de Suecia y Alemania, donde ha quedado completamente extinguida, aunque se han realizado intentos de introducción artificial, muchas veces con éxito.

                                                                              Fuente : pajaricos.es




20 comentarios:

  1. Cuac Cuac

    ¡¡este es mi preferido, aunque como buena rapaz, cada vez que me mira se le hace el pico agua al joío....!!
    Por otra parte Dios me libre de contradecir a Don Rubén, pero, ¿lo de Leda no era un cisne?
    Como todas las entrada emitidas con nocturnidad, estupenda y también la explicación.
    Alazos. Pato.

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    1. Ya te lo dije en otra entrada; yo de ser pato, con tanto Búho real en los jardines de Aranjuez, no estaría nada tranquilo. Efectivamente,Leda era un cisne. Sólo he elegido este poema porque se nombra al búho ( en el verso que dice " se dio a los búhos sabiduría " ). Es lo que he hecho en todos los mps de la serie. Me costó su trabajo encontrar un poema, que me gustase para esta rapaz, pues en la mayoría no sale muy bien parado, dada la antipatía que despiertan las rapaces nocturnas y éste, por ser el más grande, el que más. Algo que no he comprendido nunca; es una auténtica joya de nuestra avifauna.
      Un abrazo

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  2. Completísima información y lo que yo daría por ver alguno....Un saludo

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    1. Yo sólo lo he visto en festivales medievales y he llegado a acariciarlo y te puedo asegurar que se siente algo muy especial. Desgraciadamente nunca lo he visto en su hábitat.
      Saludos

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  3. De las nocturnas, la más atractiva...Y la poesía de Rubén Darío, "incuestionable" .
    ¡Qué buen gusto tienes! ¡Y qué arte!
    Un abrazo.

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    1. Sin duda, es un ave especial. Su trabajo me costó encontrar un poema que le hiciera justicia.Muchas gracias por tus elogios.
      un abrazo

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  4. Precioso post.. El Duque como lo llamaba Felix.. :-)))

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  5. Y pensar que hay desalmados capaces de cazar y envenenar esta maravilla de ave, no me acaba de entrar en la cabeza.
    Un saludo,Pini.

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    1. Desgraciadamente hay gentuza capaz de matar de una manera u otra a las más bellas aves, por puro placer o, simplemente, porque piensan que les hacen la competencia o perjudican su economía por predar sobre especies cinegéticas. Nunca entenderé la caza por puro placer.
      Saludos

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  6. Desde luego de real tiene hasta el vuelo. He disfrutado mucho con ésta serie. Espero que pronto nos muestres otra igual de interesante.
    Saludos.
    Lucía.

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    1. Sin duda, tiene señorío para todo. Me alegro que te haya gustado la serie. Ya estoy preparando otros, pues como de naturaleza no se encuentran muchos mps, los hago yo y, además me entretengo.
      Saludos

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  7. Hola Pini, has realizado un post muy completo y el marcapáginas es muy bonito. Te felicito.
    Saludos y feliz fin de semana.

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  8. Este sí me es familiar; no en vano, toda bruja que se precie lleva uno de acompañante. Precioso marcapáginas y buena elección del poema de tema mitológico, Pini. ¡Cómo te lo curras!
    Patito Lindo, tú no puedes leer estas cosas, son para ti un mal ejemplo; porque algún cisne habrá por el Manzanares ¿no?
    ¡cuidadín, cuidadín!
    Unha aperta

    Justa

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  9. Ya, me lo imaginaba.Así, luego tiene tan mala fama.
    un abrazo

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  10. Suas últimas postagens são preciosas por demais! Não conheço essas espécies que nos mostra, apenas por fotos, conheço sim pequenos mochos e corujas comuns. Gostei dos poemas, das explicações, dos marcadores e mais ainda dos vídeos que acompanha cada entrada.
    Bravo, bravo, senhor Pini!

    Beijo.

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    1. Muchas gracias Teca. me alegro que te gusten.
      Beijos

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    2. ¿Qué tal Pini? Hoy, precisamente, vengo de ver a una hembra con sus tres pollos de unas dos semanas. Tienen ya el plumón grisáceo. La hembra a escogido como nido una repisa bastante expuesta a los ojos de otras aves que pueden ser sus presas como chovas piquirrojas y cernícalos. Saben que está allí, impasible, aguardando la noche para recibir el alimento que traerá el macho para la prole hasta que los pollos sean algo mas grandes y puedan dejarlos solos para colaborar en la caza, sin embargo, también anidarán cerca de ella. Los pequeños cada vez comen mas y, hacen falta presas mas grandes que aportará la hembra, junto a las del macho que son mas pequeñas.
      Como te decía en la entrada del búho chico, del búho real tengo como capturas suyas a todas las rapaces nocturnas excepto la lechuza de Tengmalm o mochuelo boreal.

      Preciosa entrada Pini.
      Saludos.

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  11. Pues menuda suerte, poder disfrutar de la visión de esta familia de búhos y de sus " tareas" para criar a la prole. Yo, también he visto hoy un precioso ejemplar de Búho real ( macho ), pero en un Festival medieval celebrado en Oropesa ( Toledo). Es un ave impresionante y una pena que se emplee para estos espectáculos, junto con otras rapaces, pero, al menos, éstos se veían muy bien cuidados y, quizás, sean ejemplares nacidos en cautividad, por lo que el sufrimiento es menor, al no haber experimentado lo que es vivir en libertad.
    Saludos

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