domingo, 22 de junio de 2014

REAL EXPEDICION BOTANICA A NUEVA ESPAÑA (1787-1803 ) Real Jardín Botánico. CSIC

 Dedicada a Justa








La Real Expedición Botánica a Nueva España fue una de las más complejas entre las muchas expediciones científicas que organizó la Corona española durante el siglo XVIII, por la duración, por la extensión de sus recorridos y por la extraordinaria calidad y cantidad de los materiales que se reunieron. La expedición estuvo dirigida por José Mariano Mociño y Martín de Sessé.
La Botánica, durante la Ilustración, atrajo gran cantidad de estudios por los abundantes usos de muchas plantas: agrícolas, medicinales, tintóreas, textiles, maderables, etc. Su estudio sintonizaba con los propósitos reformistas como muestra de la renovada confianza en la razón y por eso su conocimiento formó parte de la ofensiva para superar el atraso de España.
Esta expedición marca el inicio del conocimiento de la diversidad vegetal y animal de México y áreas aledañas. Su expedición fue recolectar y describir las plantas propias de Nueva España, confeccionando herbarios y realizando dibujos (realizados por Atanasio Echeverría y Godoy y Vicente de la Cerda). Del material se hicieron duplicados, tanto por seguridad como para proveer dos colecciones, una para México y otra para Madrid adonde, además, se enviaron plantas vivas y semillas. En total se registraron 797 géneros y 1327 especies de plantas con semilla, además de 7 criptógamas.
Además, la expedición incluyó el estudio e ilustración de aves, peces, insectos, mamíferos, anfibios y reptiles, crustáceos y arañas. Este trabajo coloca a los miembros de la Real Expedición como pioneros en el estudio de la ornitología y la ictiología en América.
En octubre de 1787 comenzaron las primeras excursiones científicas a las inmediaciones de la capital mexicana para herborizar, y continuaron cada vez con un carácter más general y sistemático. Durante 1789 en una nueva salida se llegó a la costa del Pacífico a la altura de Acapulco. En la tercera y más compleja de las exploraciones, que se inició el 17 de mayo de 1790, los expedicionarios se dirigieron hacia el norte y dividieron los efectivos al llegar a Mazatlán. Un grupo realizó un recorrido más largo, llegando a Chihuahua y regresando luego hacia el sur, hasta Aguascalientes, donde se encontraron con el segundo grupo, cayo itinerario, más corto, les llevó por las provincias de Sinaloa y Ostimuri. Algunos miembros permanecieron en México, otros llegaron hasta la costa de Canadá donde trabajaron durante los años 1792-93, y entre tanto, otro expedicionario, José Longinos Martínez, recorrío a fondo California. La siguiente campaña, iniciada en abril de 1793, se llevó a cabo, de nuevo, dividiendo los efectivos. Mientras un grupo exploraba diversas zonas de la Huasteca, al este de la capital mexicana, hasta la costa, otro se dirigió hacia la Mixteca y el istmo de Tehuantepec, reuniéndose los dos grupos en el camino de regreso. A principios de 1795 todos los expedicionarios estaban en la capital mexicana. Se había rebasado el plazo inicial concedido a la expedición, que expiraba en junio de 1794, pero gracias a una prórroga sus actividades se extendieron hasta 1803, año de su regreso a Madrid, formando dos comisiones, una a Guatemala, y otra, a CubaPuerto Rico y Santo Domingo.
Bajo el título La Real Expedición Botánica a Nueva España de José Mariano Mociño y Martín de Sessé, fue publicada por Siglo XXI Editores y la UNAM la colección completa de láminas realizadas por Atanasio Echevería y Vicente de la Cerda, dibujantes de la expedición.
El gran mérito de esta edición es la actualización de la clasificación de las plantas, de acuerdo a los criterios actuales en Botánica y Biología. Se incluyó como referencia el sistema de clasificación utilizado durante la expedición, el propuesto por Carlos Linneo, por lo que fue necesario recuperar las anotaciones realizadas por Mociño y de Sessé a cada una de las ilustraciones, labor en la que intervinieron más de 70 investigadores de diferentes institutos (Filolóficas, Botánica, Biología, entre otros) de la Universidad Nacional Autónoma de México.
Además se incluyó un tomo de textos críticos en los que se presentan diferentes estudios históricos sobre la expedición, del contexto particular en que se desarrollo, la influencia de las ideas de la Ilustración en ella, así como la importancia y aportaciones que dicha empresa hizo a la Ciencia Moderna.
Fuente : Wikipedia
                                            
  
























14 comentarios:

  1. De las 4 series del Jardín Botánico que conozco esta es la que más me gusta, aunque todas son preciosas.
    Saludos

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    1. Yo las he visto en otros blog y todas son una maravilla, pero, posiblemente, esta sea la más fina.
      Saludos

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  2. Te ha quedado una entrada maravillosa. Los marcapáginas no pueden ser más bonitos, tanto el anverso como el reverso.
    Enhorabuena.
    Saludos.
    Lucia.

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    1. Gracias. Me alegro que te haya gustado
      Saludos

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  3. En ningún blog lucen como aquí.
    Un abrazo

    Justa

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    1. Sí lucen bien es gracias a tí, por habérmelos mandado.
      Un abrazo

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  4. Cuac cuac

    Impresionantes...........¡Esto es arte puro! El artista delante del modelo, sin cámara que registre el momento para más tarde....

    Alazos. Pato

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    1. Totalmente de acuerdo contigo; estas láminas antiguas, tanto de botánica como de zoología son una maravilla. Y cuando no existía la cámara fotográfica, sólo se podía pintar observando al animal o la planta, lo cual era un duro trabajo.Yo no me canso de buscar y ver todo lo que puedo sobre estos maravillosos trabajos.Hay por ahí algunas de patos que te quedas embelesado.
      Un abrazo
      Un abrazo

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  5. Esta serie es una maravilla y con tu aporte , un valor añadido.
    Un abrazo.

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    1. Se hace lo que se puede, esperando que siempre sirva para que otros aprendan algo más.
      Un abrazo

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  6. Los marcapáginas son preciosos y su edición de una calidad asombrosa, estoy de acuerdo con vosotros. Por mi trabajo he visto unos cuantos libros de botánica, casi todos franceses, del XVIII y XIX cuando catalogabamos la Fábrica de armas de Trubia (aunque parezca extraño). La realidad es que estas reproducciones superan en mucho los que vi en ese momento porque el tiempo no perdona ni al papel ni a la tinta.
    Preciosa entrada.
    bssss

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  7. El trabajo realizado por naturalistas y científicos , acompañados en muchos casos de grandes pintores, en sus expediciones alrededor del mundo para descubrir nuevas especies, durante los siglos XVIII y XIX fue de un valor incalculable, en todos los aspectos.
    Saludos

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  8. Hola Pini, no dejo de sorprenderme con la colección de marcapaginas tan extensa y rica que nos muestras. un cordial saludo

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  9. Ya me gustaría que fuese todavía más extensa.
    Saludos

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